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El entorno de Alquería de Segovia combina la tranquilidad de Tizneros con la cercanía a Segovia capital, a solo 6 km de distancia. La casa se encuentra en la ruta hacia Torrecaballeros, Pedraza, La Granja de San Ildefonso y las hoces del Duratón, lo que permite combinar en una misma escapada el patrimonio histórico de la capital, el encanto de los pueblos cercanos y la naturaleza de la Sierra de Guadarrama, sin tener que renunciar a la calma de alojarse en plena zona rural.

Está a pocos minutos de Alquería de Segovia por la misma carretera, y es uno de los pueblos serranos con mayor tradición gastronómica de la provincia. La Guía Repsol recoge varios de sus restaurantes, donde el cordero lechal, el cochinillo y los judiones de La Granja son protagonistas habituales de la carta. Un buen plan para una comida en grupo después de una mañana de ruta por la sierra.

Cumbres de más de 2.000 metros, extensos pinares y una fauna que incluye buitre negro y águila imperial. Es el espacio natural protegido más visitado de España después del Teide, con rutas de senderismo para todos los niveles en ambas vertientes de la sierra. Una base ideal para quienes quieren combinar naturaleza de montaña con el confort de una casa rural bien equipada.

A solo 6 km de Alquería de Segovia, Segovia reúne en un espacio compacto algunos de los monumentos más importantes de España: el acueducto romano, el Alcázar y la catedral gótica. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, su centro histórico se recorre a pie en pocas horas. Después de la visita, el cochinillo asado y los judiones de La Granja completan una jornada redonda.

Construido bajo el Imperio Romano con más de 20.000 bloques de granito ensamblados sin argamasa, el acueducto de Segovia sigue en pie después de veinte siglos. Sus 166 arcos y casi 30 metros de altura en el punto más elevado lo convierten en una de las obras de ingeniería civil mejor conservadas del mundo antiguo. Verlo desde la plaza del Azoguejo es una de esas imágenes que no se olvidan.

El Alcázar se alza sobre un promontorio en la confluencia de los ríos Clamores y Eresma, con una silueta de castillo de cuento reconocible desde cualquier punto de la ciudad. Su interior guarda salas reales, armaduras originales y una torre del homenaje con vistas panorámicas sobre Segovia y la sierra. Una visita que funciona bien para grupos de cualquier edad.

Es uno de esos rincones que muestran una Segovia más natural y menos urbana. Es una zona ideal para pasear con calma, disfrutar del paisaje y contemplar la ciudad desde otra perspectiva. Además, su cercanía al casco histórico lo convierte en una opción perfecta para combinar patrimonio, naturaleza y un recorrido diferente por Segovia.

Es un tranquilo pueblo segoviano situado junto a la Sierra de Guadarrama. Sus casas de piedra, sus calles sosegadas y su entorno natural invitan a pasear sin prisas. Uno de sus principales atractivos es la iglesia de San Miguel Arcángel, un destacado ejemplo del románico de la provincia.

El Convento de los Padres Carmelitas es una visita interesante para quienes buscan conocer una Segovia más histórica y espiritual. Su ubicación, cerca del entorno de la Fuencisla y del valle, lo convierte en un lugar perfecto para incluir dentro de un recorrido tranquilo por esta parte de la ciudad. Es un espacio con mucha historia y muy vinculado a la figura de San Juan de la Cruz.

Situada a las afueras de Segovia, la iglesia de la Vera Cruz destaca por su original planta de doce lados y su ambiente sobrio y misterioso. Su arquitectura medieval y su ubicación, con vistas hacia el Alcázar, la convierten en uno de los monumentos más singulares de la ciudad.

Se encuentra en un entorno tranquilo junto al río Eresma, al pie de las murallas de Segovia. Está dedicado a la patrona de la ciudad y combina interés religioso, historia y un agradable paisaje natural ideal para pasear.

El Barrio Judío de Segovia es una de las zonas con más encanto del casco antiguo. Sus calles estrechas, sus rincones tranquilos y su historia lo convierten en un paseo muy recomendable para quienes quieren descubrir la ciudad más allá de sus monumentos principales. Es una visita perfecta para perderse sin prisa y conocer una parte esencial del pasado medieval de Segovia.

Mandado construir por Felipe V en el siglo XVIII como residencia de verano, el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso combina arquitectura barroca y jardines monumentales con fuentes escultóricas de inspiración francesa. Está en la misma ruta desde Tizneros y es una de las visitas más completas de la provincia. Los días que funcionan todas las fuentes simultáneamente, es un espectáculo.

Es una villa medieval amurallada que conserva calles empedradas, casas señoriales y una preciosa Plaza Mayor. Pasear por su casco histórico permite descubrir rincones llenos de encanto, pequeños comercios y una cuidada arquitectura tradicional.

El castillo se alza sobre la localidad y ofrece una de sus imágenes más reconocibles. Su aspecto de fortaleza esconde en el interior la iglesia de San Miguel, integrada en el propio conjunto. Es un lugar lleno de historia desde el que también se disfruta de una amplia panorámica del entorno.

Localidad histórica situada entre paisajes de roca y naturaleza, muy cerca de las Hoces del Río Duratón. Su casco antiguo reúne iglesias románicas, plazas con encanto y miradores desde los que contemplar el entorno segoviano.

Uno de los paisajes más impresionantes de Castilla y León. Los buitres leonados anidan en las paredes verticales y se pueden ver desde miradores señalizados a lo largo del recorrido. También es posible hacer kayak por el río, una opción muy valorada por grupos que buscan actividad al aire libre.

UBICACIÓN
Nuestra casa se encuentra a 6 Km de la ciudad de Segovia.
C/ Rondadero, 10
40191 Tizneros (Segovia)
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